martes, 10 de mayo de 2016

Cosa de dos.

Vamos a jurarnos vida y media.
Aunque sea mentira.
Aunque no se cumpla.
Como dos locos enamorados que no ven el final de la historia.
Conozcámonos,
experimentemos nueva sensaciones,
esas que creíamos no recordar.
Arráncame los miedos
evadámonos del mundo
y vayamos a crear el nuestro.
Tan único.
Tan nuestro.
Chica de labios rojos y mirada cristalina
no huyas de tu caos,
desordena el mío.

viernes, 15 de abril de 2016

Desvaríos nocturnos.

Rota.
A trozos,
como el puzzle del final del cajón
al cual le faltan piezas por completar.
Perdida
y ojalá fuese en el mar
-pero contigo-.
Segura,
más de ti que de mi
pero sonrío
y te abrazo bien fuerte
para salvarme,
para salvarnos.

domingo, 31 de enero de 2016

31 de enero.

Hoy he leído un texto el cual quiero compartir con vosotros para que reflexionemos un poco en esta última noche del mes.

"Vivimos en un mundo en el que prima la inmediatez. Parece que tengamos prisa de alguna razón, parece que nos hayan lavado la cabeza con aquello de "vive el momento, ahora ya, venga, ya y adiós", un momento abarca desde un segundo y hasta puede durar años (dependiendo de la medida de referencia que tomemos). Si no contestamos a un mensaje rápidamente se crean conflictos. Si pedimos comida a domicilio y llega 15 minutos más tarde, nos mosqueamos. Si vemos una camiseta en una web la queremos tener mañana en el armario. CALMA. Pretendemos enamorarnos instantáneamente, de cero a cien. Lo queremos todo y lo queremos ya, ordenar nuestras emociones de un día para otro y proseguir el camino en un par de horas, cambiar de apariencia en un par de meses, cambiar de amigos en un par de semanas y de trabajo en tres días, cambiar de ilusiones en un pestañeo.
Intento sobrellevar el ritmo pero me es casi imposible. No estoy hecha para cambiar de parecer en pequeños lapsos de tiempo. No me gusta la idea de lo efímero, aquello que hoy lo es todo y mañana ya no es nada. Me amarga tener que cambiar de rumbo sin contemplar opciones. Me disgusta que lo que hoy es blanco, mañana sea negro, sin cambios de color. Estoy cansada de tanta vagueza y tanta volatilidad. (Lo que pienso ahora lo voy a seguir pensando mañana y al otro y al otro). No sé desenamorarme de golpe y porrazo, ni intentar suplir carencias. No sé inventar sentimientos. No sé mentir. No sé engañar. No puedo comprometerme a decir que sí para luego decir que no. Me gustan las cosas lentas, los escalones, saborear, recrearme, dar vueltas en círculo, lo paulatino, las etapas, los capítulos, los niveles.
Me niego en rotundo a toda esta industria mentar del usar y tirar... A seguir tendencias que hoy sí son "top" y mañana son agua pasada. Estamos absorbidos. Me veo impotente a mantener conversaciones efímeras, a la virtualidad y al escaparatismo vital.Me incomoda toda esa mierda. Nadie es lo que parece. No soy lo que parezco... Nadie va a cambiarme con un toque de su varita mágica y voilá, renazco distinta... La inmediatez es un arma de doble filo, crea ansiedad.
Y yo necesito tiempo. No sé cuanto."

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Renaciendo versos.

Tal y como pasan los días se van las sonrisas,
aunque se que volverán -con ella-.
En verano veía mas allá de las estrellas
y ahora, ¿donde se supone que estoy?
Mientras tanto, mi alma a conjunto con mi ropa
negra, 
y mi corazón a conjunto con mis labios
rojos;
la combinación perfecta donde morir. 
O renacer. 

lunes, 12 de octubre de 2015

Rutina.

Nunca habría imaginado que le tuviese tantas ganas a la rutina, a los lunes y a la semana. Lo fines de semana están vacíos desde que no estas, desde que vuelves y te vas en cuestión de segundos. Segundos que duran poco, demasiado poco diría yo, pero que marcan un hueco en esta cabeza llena de locura sin entendimiento. Y en cuanto menos te lo esperas  llega la noche, la nostalgia y la melancolía ¿y aquí quien está? Mis ojos azules como mares siguen sin entender lo que me pasa. He dejado de creer que alguien más que ellos, que lo ven todo, pueda entenderme. 


Y que conste que yo siempre he odiado la rutina. Toda yo soy contradicción, ¿o es que antes tenía algún motivo para romperla?

jueves, 17 de septiembre de 2015

El verano y ella van de la mano de por vida.

El verano es más verano desde que hay despedidas de por medio. Debo decir que es duro pero a la vez bonito, así que mejor callar y recordar. En todos y cada uno de ellos me quedo con mal sabor de boca cuando llega el momento de decir adiós a ciertas personas, pero este año ha podido conmigo. ¿Seré la misma hasta que vuelva a llegar otra vez? De momento no. Me siento como si me hubiesen arrebatado la media parte que me quedaba -la otra ya se la llevaron tiempo atrás (quizá esté feliz allí y por eso no vuelve)-.

Ha pasado todo como una estrella fugaz, rápida y llena de esperanza. Aún no nos habíamos dado el último abrazo (benditos abrazos) y ya estábamos pensando en la próxima aventura. 
¿Veis simple el reír por la calle con alguien o hacerlo hasta lavándose los dientes? ¿el cantar a viva voz dentro del coche? ¿el no parar de hacerse muecas? ¿el deprimirse mientras miráis la lluvia y al rato volver a estallar de felicidad? ¿el hacer y deshacer maletas? ¿el cotillear como si no hubiese un mañana? ¿el decidir ir de compras en cuestión de segundos? ¿el hacer una lista con los planes que queréis y vais a hacer? Que suerte la mía por saber lo que es y que pena la vuestra por ser ignorantes ante estos pequeños detalles que te dan la vida. Aunque he de decir que quien los hace especiales es ella. Siento que no podáis entenderme.

Ella es el sol que entra todos los días por mi ventana por más nublado que esté. 
Con cicatrices, por fuera y por dentro.
Luchadora. 
Amante de la música y las películas raras.
Tan igual a mi que puede llegarte a asustar.

Juntas completamos nuestro yo, y hacemos explosionar nuestro nosotras. ¡Nos vemos pronto!

viernes, 10 de julio de 2015

Verano.

Hoy, después de mucho tiempo esperándote has llegado, aunque tengo un mal presentimiento de ti (haz que me equivoque). Estoy libre de exámenes. Si, cuesta creerlo pero así es. Ahora mi máxima preocupación será perder este blanco nuclear tan reluciente y he de decir que lo estoy consiguiendo.
Creo que me estoy haciendo mayor, no he salido de fiesta hoy. Me he pasado medio día durmiendo y aún me quedan muchas horas de la noche por delante para seguir leyendo. Y de escuchar música hasta cansarme también (Ah no, que de eso no me canso nunca).
He de decir que puede que te hartes, porque vienes repleto de mi; de encontrarme entre libros, entre canciones, entre conciertos y mucha música, y entre alguna que otra borrachera que no sabes como terminará pero es que ahí está la gracia. Voy a seguir haciendo deporte. Sí, increíble pero cierto. Me hace sentir bien, y estar sola no es nada aburrido si sabes como hacerlo. El problema es que la mitad de la sociedad de hoy en día lo de beber hasta olvidar lo que han hecho lo llevan a la orden del día, y así va todo. De mal digo.
Ahora solo me queda pedirte que me sorprendas, que yo te estaré esperando. Abrázame. Yo me encargo de vivirte. (¿Estaré hablando del verano o de alguien? Yo ya no lo se.)