Mañanas vacías
o conmigo,
-que viene a ser lo mismo-
pero con más peso.
Invadiéndome en letras,
en mundos que no son este,
en una vida que no es la mía,
pero sonrío.
Joder si sonrío.
Hasta el sol se da cuenta,
que para el poco caso que le hago siempre me acompaña.
Unos días lo busco
y otros no quiero verle,
como a ti.
Supongo que os parecéis más de lo que creía,
tú también (te) calientas.
Oigo voces que no son la mía,
me rodeo de gente que no conozco más allá de su nombre,
pero en cambio a ti
-protagonista de mis mañanas-
voy conociéndote poco a poco.
Hasta que llegue el final,
la palabra odiada por todos,
la última hoja,
el último sentimiento,
nostalgia.
El amor-odio que me hace abrazarte
donde te siento más cerca que nunca
aunque sepa que te vas a ir,
porque siempre te vas.
Pero yo siempre te tendré conmigo.
En mi vida.
martes, 12 de julio de 2016
La chica de las 8:04.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario